PRÓXIMAS AMENAZAS DISCOS INÉDITOS MÚSICA OSCURA FULERO RECORDS TRIKISOUND INCONEXIA CONNECTION IMÁGENES COMENTARIOS ENLACES
MÚSICA OSCURA

El hueco de la escalera mp3

inconexia

Aquí estoy, más sólo que la luna, lleno de nada, vacío de todo, eclipsado y ausente como perdido en la ciudad dormida, atravesado por los cuatro vientos, acuchillado, comida rápida para los momentos difíciles, ayuno en los días felices, mar de mentiras revuelto y enrabietado, cielos grises con esa luz que tanto me fascina, como filtrada por el tiempo que llevo sin verla. Me agacho y sigo buscando. El lugar donde el sol descansa debe de ser cálido y bien amueblado. Siento náuseas cuando me levanto sin haber encontrado nada. Sueño que vuelvo, siempre sueño que vuelvo pero no se de dónde porque nunca he llegado a ningún lugar, porque siempre me duermo cuando ya he partido hacia allí. El tiempo gira a mi alrededor como el anticiclón y la borrasca. En los pasillos el aire agitado me grita a los oídos tan alto que no puedo escuchar su mirada ausente.

Miedo, terror, las manos cubren los genitales y el estómago se endurece esperando el golpe en cada esquina. Procesiones de luces rojas y humo. Autobuses, trenes, barcos, aviones. La marea de gestos sube y soy el náufrago en la botella, las caras deformadas por el vidrio y el olor que se escucha desde lejos me acarician la nuca seductoras con sus dedos voraces. La máquina del ritmo se acelera y en mi pecho no cabe el eco que produce. Riego el espacio que sobra viendo crecer la sombra que me amenaza. Hace tanto tiempo que se ha ido y sigo sin encontrarla en la entreplanta. El salto más alto siempre se sabe dónde acaba, aparcado en doble fila en un páramo prohibido, las nubes secas corren empujadas por su aliento.

Crecen cartas en el desierto, dunas ondulantes con dibujos marinos. El silencio está en lo alto y las palabras se cruzan fugaces con lo que nunca se dijo. Pasear por el laberinto, comprar helados los sentimientos. Si miro a mi alrededor, no puedo tocar nada. La playa nevada abre la puerta del congelador a las olas. Sentado en un banco, espero. Mi corazón alado está volando mientras la sangre baña el cielo. Los días atascados en el camino tropiezan con las horas perdidas. Alguien me agarra por el hombro, tan firme que no puedo soltarme. La memoria se escapa entre el hueco de la escalera mientras su recuerdo llama al ascensor.

voz: iñaki